La Estrategia Condenada (Parte II)

En la primera parte hablamos acerca de:

  • Los “dogmas” de la planificación estratégica
  • La perspectiva lineal versus la naturaleza cíclica
  • Por qué los planificadores asumen una perspectiva lineal y no una cíclica
  • Las preguntas fundamentales que deben hacerse los planificadores

Ahora, continuaremos con algunos ejemplos para ilustrar lo que ocurre típicamente en los ciclos económicos. Pero, te hago la salvedad: no soy economista. Aparte, recuerda que éstas no son listas exhaustivas, ni perfectamente ordenadas. Es decir, que los eventos que pueden ocurrir en los diferentes segmentos de los ciclos, dependiendo de la situación económica actual de tu país, pueden ocurrir en un orden un poco diferente o se pueden manifestar con una magnitud mayor o menor.

Dividamos, por simplicidad, el ciclo económico en los dos segmentos más visibles: el segmento de expansión del ciclo, y el segmento de conservación del ciclo.

Cuando hablamos del segmento de expansión, del cual vamos a hablar primero, en general nos encontramos con los siguientes eventos:

  • Aumentan las inversiones en diferentes sectores y aumenta la producción de las empresas,
  • Al aumentar su producción, las empresas requieren más trabajadores, así que aumenta el empleo
  • Aumentan las construcciones nuevas,
  • Se construyen edificaciones nuevas como plantas industriales, edificios de oficinas, centros comerciales, casas y urbanizaciones nuevas, puentes nuevos, calles nuevas, etc., etc.
  • Aumentan los créditos emitidos por las instituciones financieras; es decir, que tal como se expande la producción, también se expanden los créditos
  • En general las personas se sienten muy optimistas, así que sienten que van a poder pagar cualquier obligación que asuman en este momento
  • Por su parte, también las instituciones financieras asumen que con toda la bonanza que parece haber en este momento, el riesgo de impago es muy bajo y las personas van a poder pagarles sin mayores problemas.  Por ello, se fijan metas sumamente agresivas y tienden a flexibilizar su proceso de revisión de nuevos créditos (conocido como credit scoring o análisis crediticio de los solicitantes).
  • Como consecuencia, empiezan a prestarle dinero a casi todo el mundo que lo solicite.
  • Entonces, al aumentar el dinero y el crédito que circula en el sistema, también aumenta la liquidez y ocurre un efecto multiplicador.  Por ejemplo, algunas personas reciben el dinero prestado y como no lo utilizan todo de inmediato lo depositan en la misma o en otra entidad financiera
  • Ahora ese dinero depositado empieza a multiplicarse y a moverse rápidamente.
  • Los empresarios, emprendedores e inversionistas ahora son los héroes y son premiados y reconocidos públicamente.  Son considerados sensibles, generosos y nobles.
  • Entonces, toda esa liquidez hace que haya inflación y aumenten los precios de los bienes y servicios
  • Los comerciantes que saben aprovechar esta parte del ciclo logran aumentar sus ganancias
  • Cuando las empresas empiezan a reportar estas ganancias, aumenta el pago de los impuestos correspondientes
  • Al recolectar más impuestos los gobernantes están contentos y se atribuyen a sí mismos la bonanza; en lugar de atribuirla a los sectores productivos que son los que arriesgan su capital y a los trabajadores que con su esfuerzo lo están haciendo crecer
  • Las personas y las empresas pagan deudas, es decir, sirven sus deudas sin problemas
  • Las personas empiezan a darse cuenta, hacia el final, de que los precios están aumentando por todas partes.  Al principio, no se siente tanto, pero llega el momento en el que los continuos aumentos de precios empiezan a afectar las finanzas familiares y el “dolor en el bolsillo” se vuelve cada vez más palpable
  • Vuelve a surgir en ese momento el discurso de la equidad y de la justicia social.  Nuevamente se empiezan a cuestionar y a resaltar públicamente los defectos de las otras clases sociales, principalmente las más altas.
  • Los sindicatos que también se han fortalecido económicamente durante la bonanza vuelven a cuestionar las grandes ganancias de las empresas y los empresarios: “deberían ofrecer más y mejores beneficios a los trabajadores”
  • Diferentes grupos de trabajadores del sector público y privado empiezan a solicitar un aumento de los salarios mínimos; a veces, hay conversaciones, pero al no resolverse rápidamente el tema en la mesa de negociación surgen protestas o huelgas
  • Algunos grupos más fuertes logran los aumentos solicitados y otros grupos con menor fuerza siguen haciendo protestas sin lograr mucho
  • Al aumentar los salarios, los costos operativos de las empresas aumentan y recurren a traspasar estos costos adicionales (en todo o en parte) a sus clientes
  • Aparecen por todas partes supuestas oportunidades de inversión que son accesibles para “cualquiera” y que prometen retornos extraordinarios, sin ningún riesgo: “Esta sí es una apuesta segura…”
  • Aumenta la especulación, incluso por parte de personas que antes de este punto nunca en su vida habían invertido en nada.  Ahora estas personas se consideran (sin ningún tipo de preparación en el tema) que son, por ejemplo, inversionistas en bienes raíces y empiezan a poner capital en proyectos y en otros tipos de inversiones sin tener idea de cómo funcionan.
  • Las voces populares (especialmente los políticos) empiezan a culpar a los especuladores de alto nivel por la subida de los precios de los productos de primera necesidad (o commodities) que involucran de todo, por ejemplo: petróleo, maíz y otros granos.
  • También suben de precio los metales preciosos y artículos de colección.
  • Los precios altos empiezan a afectar el comportamiento de los compradores y las ventas de ciertos productos disminuyen, pero no se “activa ninguna alarma”.
  • Los comerciantes abren sucursales a alta velocidad, nadie quiere desaprovechar las oportunidades y quedarse atrás.  Se usa crédito para todo.
  • Se contrata a más y más gente, pero silenciosamente empiezan a aumentar los inventarios; sin embargo, todos los jugadores del mercado se sienten optimistas e ignoran las señales
  • Continúa la producción local y la importación del extranjero a alta velocidad, aunque las ventas reales quizás ya no acompañan tanto a las proyecciones.
  • El no lograr las proyecciones de ventas causa heridas, pero no una crisis, así que los planificadores (del sector público y privado) siguen proyectando un crecimiento sostenido.
  • Reina un sentimiento general de invencibilidad: “Esto no lo para nadie…”

Cuando se rebasa un punto de inflexión importante y la tendencia del sistema económico se reversa encontramos otro segmento del ciclo: el segmento de conservación.  En la tercera parte hablaremos de ese tema.

Ahora, examinemos las preguntas fundamentales que deben hacerse los planificadores:

  • ¿Cómo se compara la realidad actual con los eventos que suelen ocurrir durante el segmento de expansión?
  • ¿Estamos en expansión? ¿Estamos empezando o terminando?
  • ¿Estamos siendo demasiado optimistas?
  • ¿Nuestros planes actuales pueden ayudarnos a sobrevivir y prosperar?
  • ¿Estamos trabajando en los proyectos correctos en este momento?

En la tercera parte, exploraremos cómo típicamente se ve el segmento de conservación del ciclo económico y cuál es la psicología prevalente en este ciclo.

Si quieres ayuda con estos temas te invito a solicitar una propuesta de asesoría. Utiliza el formulario de contacto: Contacto o llama al (+507) 360-5474

Este contenido fue originalmente publicado en www.GerenteLider.com


ACERCA DEL AUTOR
Ing. Ian Toruño, MBA, SCPM
Es autor de “El Manifiesto del Líder de Proyectos”. Le apasiona ayudar a los líderes y sus organizaciones a alcanzar su potencial para sobrevivir y prosperar en el siglo XXI.

Puedes contactarlo a través del formulario de contacto: Contacto

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