El Lidersaurio y la Trampa Perfecta – No seas víctima de tu propio éxito

Lidersaurio y la Trampa Perfecta

Lidersaurio y la Trampa Perfecta

Cuando escuchamos historias de las grandes debacles que hacen noticia en el mundo de los negocios, la experiencia se siente distante en tiempo y en espacio. Como si fuera algo que le puede ocurrir solamente a “los demás”, pero no a nosotros. Se siente como un dato curioso o trivial, y no como un urgente llamado a la acción.

Más cerca de lo que parece

Quizás piensas: “Es que mi organización no se parece en nada a Blockbuster, Nokia o Sears”. Pero estarías haciendo la comparación equivocada, porque las organizaciones en realidad están compuestas por personas. Y los líderes de tu organización posiblemente (y lamentablemente) tienen más en común con los líderes de esas empresas fallidas de lo que te gustaría admitir. Quizás tu propio jefe sea uno de esos Lidersaurios.

Los líderes de esas organizaciones vieron lo que ocurría a su alrededor, pero no tomaron las acciones necesarias para mantener su posición privilegiada en el mercado. Estaban disfrutando de la vista desde la cima de su montaña, pero el aire enrarecido de la cima no ayuda mucho porque la gente no piensa con claridad.

La Trampa

Este es el problema: los “buenos tiempos” o épocas de prosperidad pueden convertirse en una trampa perfecta para los Ejecutivos. Cuando las cosas marchan bien, los ingresos fluyen y todo lo que uno hace parece funcionar sin mayor esfuerzo los egos se inflan. Ese es el momento en el que un Ejecutivo o Gerente experimenta una sensación estimulante: la ilusión de la invencibilidad. Esta ilusión se siente tan bien que terminan creyendo en ella y, eventualmente, pagan el precio por su error. En sus mentes se dicen: “¿Si somos invencibles para qué vamos a cambiar?”

“El éxito es un pésimo maestro. Seduce a la gente inteligente hasta hacerla pensar que no puede perder.” – Bill Gates, El camino por venir, 1995.

Todo cambia, y a veces, drásticamente

La realidad es que antes, cuando el mundo no cambiaba a la vertiginosa velocidad que lo hace ahora, la gente podía contemplar su éxito y “dormirse en los laureles” por un rato y sin preocupaciones. Pero ese mundo ya no existe, ahora la marea sube y baja a alta velocidad.

Los egos inflados van bien con las mareas altas, pero estallan contra las piedras cuando la marea vuelve a bajar. Hay un viejo chiste que dice que todo el mundo parece tener traje de baño mientras la marea es alta, pero cuando baja la marea sabemos quienes estaban desnudos.

Cualquiera puede ser Lidersaurio

Y esto no tiene nada que ver con la edad de tus líderes, y tampoco tiene que ver con que sean millenials o boomers o GenX o GenY. La trampa del éxito atrapa a todos por igual, como la sirena con su canto.

Te pregunto:

  • ¿Qué pasará en tu organización cuando baje la marea?
  • ¿Si el día de hoy estallara otra Gran Recesión, una crisis financiera global semejante a la ocurrida en 2008-2009 que pasaría en tu organización? Por cierto, el optimismo es una buena actitud mental, pero una muy mala estrategia.
  • ¿Están los líderes de tu organización mejor preparados ahora de lo que lo estaban en ese momento? Lo dudo…
  • ¿Y si aparece un nuevo competidor ofreciendo al mercado soluciones innovadoras y causando una disrupción en tu industria? ¿Están listos?

Recuerda: El dominio de los dinosaurios era casi total, y se extinguieron… no seas #lidersaurio

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Este contenido fue originalmente publicado en www.GerenteLider.com


ACERCA DEL AUTOR
Ing. Ian Toruño, MBA, SCPM
Es autor de “El Manifiesto del Líder de Proyectos”. Le apasiona ayudar a los líderes y sus organizaciones a alcanzar su potencial para sobrevivir y prosperar en el siglo XXI.

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